ZONA MACO 2026
Semíramis González | Rosana Antolí | Ana Gallardo | Jorge Ismael Rodríguez.
Zona Maco
Arte Contemporáneo.
Febrero 4 - 8 2026.
Para el programa EJES de ZSONAMACO, presentamos “Un río interminable”, un proyecto curatorial que reúne a tres artistas a través de reflexiones compartidas sobre la memoria, el territorio, el intercambio y la transformación. En un contexto donde los flujos humanos y de saberes se ven limitados por fronteras físicas y políticas, esta propuesta toma la figura del río como un cuerpo vivo y un espacio social que conecta orillas distintas.
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En un presente donde los flujos de personas, saberes y objetos se ven cada vez más limitados por fronteras físicas, políticas y simbólicas, “Un río interminable” propone pensar el río como metáfora y vehículo de intercambio. Partiendo de un verso de un poema de Borges, este proyecto curatorial para el programa EJES de ZSONAMACO reflexiona a partir de la idea de que "el espacio es un producto social, histórico y político” (Capasso, 2016, p. 5) y toma forma con el río como un símbolo de eso que el geógrafo brasileño Milton Santos llama “hecho social”, es decir, que es "a la vez productor y producto, que está en evolución permanente, y se constituye a partir de redes formadas por objetos y acciones interdependientes y superpuestas." (Capasso, 2016, p. 7).
Esta propuesta curatorial reúne a tres artistas que trabajan sobre un eje conjunto: el río como un espacio social, un cuerpo vivo y una red que conecta orillas distintas y que desafía los límites de los sistemas extractivistas, coloniales y patriarcales “en un contexto de crisis económica y ambiental” (Capasso, 2017).
Hoy día las rutas de intercambio y comunicación —de saberes, cuerpos y objetos— están fuertemente restringidas por lógicas de control, frontera y desposesión; este proyecto propone el río como una figura expansiva, simbólica y política de este intercambio, un espacio relacional. El río se presenta aquí como un territorio común, pero también como un método para la curaduría: es un cuerpo que fluye, conecta y transforma. Es “la esfera de posibilidad de la multiplicidad”, que no se reduce “a una sola voz sino que es el encuentro y la simultaneidad de historias” (Capasso, 2016, p. 8).
Desde una perspectiva feminista interseccional y descolonial, se toma la figura simbólica del río y sus flujos, cauces, múltiples orillas y saberes compartidos a lo largo de su recorrido, para concebirlo como un lugar con agencia propia, un espacio donde confluyen memorias y lenguajes. “Más importante que en el estricto sentido práctico, el río se vuelve el espacio social per se de interacciones humanas cotidianas y el referente simbólico de la identidad de la gente y de los grupos que se han asentado en sus orillas” (Oslender, 2002).
Este proyecto curatorial no propone solamente un río como idea, sino un río que arrastra memoria, conflicto y posibilidad. Un río que pone en diálogo los lenguajes del arte con los del territorio, la historia y el futuro. “Un río como un espacio del constante presente” (Rojas, 2018). El río es aquí un espacio en continua construcción, abierto al futuro, construido a partir de las relaciones pasadas, presentes y futuras (Capasso, 2016, p. 9).
Así, esta propuesta entiende el arte no solo como objeto de intercambio, sino como práctica relacional y situada: un espacio para imaginar otras formas de fluir, juntas.
